Testimonios de Estación

Feria estacional de otoño, mayo 2022.

“Mucha gente pequeña,
en lugares pequeños,
haciendo cosas pequeñas,
puede cambiar el mundo”
E. Galeano

Quisiéramos hacer llegar nuestro profundo agradecimiento y regocijo por el hermoso día compartido en nuestra feria otoñal.
Y decimos nuestra, no sólo por aquellos que pensamos inicialmente en llevar la feria adelante sino un nosotros de todos, todos y cada uno de ustedes que puso mucho amor y compromiso para que esta feria fuera tan hermosa como lo fue.
Estamos enormemente agradecidos a cada maestra que aportó lo mejor de sí, con mucho cariño y dedicación para llevar adelante este encuentro, a cada profesor o profesora que estuvo para acompañar. A los ReFas que estuvieron transmitiendo y aportando permanentemente, a la comunidad entera. Gracias a cada padre, madre y a cada familiar que estuvo para sostener los espacios y también para disfrutar de esta feria.
Sin duda que el esfuerzo y el amor que ponemos en aquello que hacemos tiene su fruto.
Sentirnos como comunidad, vernos en movimiento, en armonía danzante demuestra que juntos podemos lograrlo.
Es de a poco y con mucho amor que seguiremos avanzando hacia ese lugar que queremos construir con nuestros pequeños, con nuestra comunidad.
Estamos profundamente agradecidos y sabemos que juntos seguiremos construyendo y llevando adelante maravillosas ediciones de ferias estacionales.

Con notorio entusiasmo y emoción, compartimos a continuación algunos de los numerosos testimonios y vivencias que han llegado luego de la jornada:

Madres y padres se manifestaron así:

“Esta experiencia nos dejó con ganas de que se repita y que se fortalezca una comunidad de música. ¡Somos muchos padres que tocamos y con un poco de organización podemos llenar de alegría los encuentros!”
Manuel Amorín, profesor de piano y papá.

“Le agradezco a la vida por permitirme vivir momentos así. No me resulta fácil exponerme con la música, es algo que llevo años trabajando. Fue gracias al cuidado contexto comunitario y, sobre todo a los cercanos y sostenidos gestos de Alexis Da Rosa, que con todo su cariño y buen tino fue capaz de tocar la tecla adecuada para que me animara a salir a la palestra, que fui capaz de lograrlo. Son estos momentos de superación de nuestras propias resistencias las que hacen de la vida algo mágico. No tengo mas que palabras de agradecimiento, y un dulce y placentero sentir de que por momentos se puede llegar a ser libre.”
Pablo, papá.

“El sábado el colegio se vistió de otoño. Vivimos una fiesta, un encuentro maravilloso. Volvimos a abrazarnos y a celebrar juntos, escuchando buena música, comiendo cosas deliciosas y contemplando las cosas hermosas q podemos lograr cuando lo hacemos en comunidad. Me fui agradecida y con el corazón lleno, lleno de alimento sano que entró por todos los sentidos.”
Rosina Menchaca, mamá.

“Al ingresar al colegio se respiraba un clima de celebración, armonía y sobre todo un agradable y disfrutable trabajo en equipo. Estamos agradecidos de pertenecer a esta comunidad”
Marianella Perdigón, mamá.

Los REFAS también se expresaron:

“Tras semanas de intensa preparación y organización, llegó por fin el tan esperado día de la FERIA OTOÑAL. Con nuestra escuela hermosamente vestida de otoño, transitamos una jornada llena de encuentros y risas, de abrazos y charlas… la comunidad entera vibró en armonía, donde cada uno desde su lugar movió los hilos para que la red funcionara sosteniendo a la cantidad de personas que visitaron nuestra escuela. La vasta variedad de propuestas gastronómicas y hermosas artesanías, acompañadas siempre de la música, generaron el clima que transformó nuestra escuela en una fiesta.”
ReFa de Sala Tilo.

Conmovidos seres externos a nuestra comunidad también nos hicieron llegar sus vivencias:

“Agradezco la oportunidad que me regalo Andrea, al invitarme a participar de la actividad del sábado
Se suponía que yo iba a llevar algo de mi para ayudar a los demás, y lo que me traje fue tanto más…
Lo que más me impactó fue ver jugar a los niños, absortos en su mundo de barro, de agua de sonidos, de naturaleza…. Solo el juego existía para ellos…. No advertían mi mirada asombrada y llena de amor, al observar semejante espectáculo…. Una y otra vez llenaban sus regaderas y las vaciaban en la tierra que les regalaba el barro con que sus manitos creaban…. felices.
Verlos colgarse de los árboles, tirarse por las cuerdas sin miedo, con total seguridad, era un llamado a sentir la libertad. Disfrute mucho de verlos jugar, de verlos SER.
Y luego, los aromas… los colores, la gran variedad de alimentos saludables, a cual más tentador y más delicioso, dentro de lo que pude probar.
Todo fue tan lindo, las aguas saborizadas, ¡los libros!! ¡La música! Todo invitaba a disfrutar pero sobre todo en mi caso particular, fue un despertar de la conciencia, de querer buscar más oportunidades, opciones, para reconectar con lo simple, con lo sano, conmigo misma.
Muchas gracias por la oportunidad.
Y felicitaciones por el trabajo que realizan.”

Acá estoy cocinando
con la harina que me
traje de ahí
unas galletitas
de calabaza.

Alejandra, visitante externa a la escuela.

Artistas expositores acercaron conmovedores relatos:

“El sábado 7 de mayo viví una experiencia hermosa. Antes durante y después de todo el proceso. Muchas emociones encontradas. Comparto una vivencia de la venta de las postales:
Se acercó un niño al stand junto a su abuela. Le encantaron las postales. Su Abuela le dijo que luego volverían. Yo retuve la mirada de ese niño ante los dibujos, estaba encantado. Se terminaba la feria y recordé al niño. Me dije para mí, se fue, que pena. En ese momento llegó el junto a su abuela.
Me puso muy feliz verlos, me pidió un portaretrato para regalarle a su mamá, y si podía envolverlo para regalo. Con gusto así se lo entregue y se fue muy feliz.
A la noche recibí un mensaje de la profesora de Alemán agradeciendo lo que había hecho con su hijo, era un secreto, ella no tenía que saber nada porque el obsequio era para el día de la madre.
Cuanta gratitud por todas las lindas palabras recibidas hacia mi trabajo.
Muchas gracias por la oportunidad que me brindaron.
Y agradezco la compañía y apoyo de mi compañero Sergio.”

Verónica Chilindrón, Postales Antroposóficas.

“El sábado pasado no se si la feria me encontró o yo a ella. La energía que respiré ese día fue increíble, no se puede explicar con palabras, fue totalmente vivencial.
El contacto con mapadres y en especial con los niños que pasado el mediodía se dueñaron del stand, hicieron tangible la identidad del proyecto, diversión, alegría y mucho juego. Por momentos los miraba emocionado y me recargaba con tanta energía.
Cuando se acercaba el final de la feria, una niña me preguntó… “¿en la próxima feria vas a estar?” y al responderle que sí se puso re contenta y festejaba.
Los detalles decorativos por toda la feria, la calidad y el amor de los productos de todos los stand y hasta el buen clima que nos acompañó hizo que viviéramos una jornada inolvidable.
Agradezco a la vida por haberme permitido ser parte y todos los que lo hicieron posible.”

Paul, Mochito.

“De la feria volví inflada de tanto amor recibido, de abrazos y encuentros,
Me traje charlas y piropos, regale sonrisas y algún que otro de mis animalitos…
Me guarde momentos con niños que siempre es lindo atesorar. Ver cómo elegían con cuidado algún regalito para otro niño, amigo, hermano; charlar con ellos sobre lo que hago, sobre la madera, si tengo taller, si doy clases, si pueden venir…
Es energía vital pura que nos alimentó.
Es impulso, un bálsamo tan necesario para los que creamos con las manos poniendo el corazón.
Profundamente agradecida por tanto recibido.”

Patricia, Fábula.

Post by Colegio Waldorf

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