Un puente a la primaria



Han transcurrido ya dos semanas del comienzo de nuestro viaje juntos. Dos semanas llenas de luz y alegría que permitieron conocernos, disfrutarnos y vislumbrar el maravilloso camino que nos espera por delante.

El primer día todos los maestros de la escuela, jardín, primaria y maestros de áreas especiales, recibimos a
las familias y a los niños. Una bella ceremonia donde los niños son invitados a cruzar un puente, símbolo de su pasaje del jardín a la primaria, y se encuentran por primera vez con su maestra y sus compañeros.

Cada mañana luego de un cálido saludo, donde nos tomamos de las manos y miramos a los ojos, ingresamos al salón, sentados en ronda nos saludamos, damos los buenos días y ¡a jugar! Este espacio de juego libre les permite encontrarse a la mañana con alegría y conocerse, desarrollar un juego creativo y colaborativo, estimular los sentidos inferiores (tacto, vital, movimiento/coordinación, equilibrio), y disfrutar-se mucho.

El delicado sonido de una lira da la señal para ordenar y una bella canción se entona para reunirnos
nuevamente en ronda. Durante unos 15 minutos acompañamos con coreografía un relato, cantamos,
recitamos poesías y danzamos.
Otra canción anuncia la llegada de la “Clase principal” y los niños se sientan para realizar la retrospectiva del día anterior y escuchar atentos el desafío del nuevo día. Culminado el trabajo, nos preparamos para
merendar, momento que implica una rutina maravillosa donde incorporamos nuevos hábitos y compartimos alimentos preparados por las familias con amor y dedicación. Al terminar salimos al recreo donde juegan con mucha alegría, desarrollando un juego divertido y respetuoso.
Luego de esta instancia de recreación y esparcimiento, retornamos al salón. Una variedad de actividades y
experiencias durante estos días les han permitido desplegar su capacidad creativa, desarrollar nuevas
destrezas y ejercitar habilidades sociales como el apego, la empatía, el respeto, la comunicación y la
cooperación.

Algunas actividades que hemos compartido y disfrutado:

Visita de sus padrinos y madrinas: El segundo día de clases los niños de 6to año nos sorprendieron con un hermoso regalo: unas vasijas de cerámica que realizaron el año pasado especialmente para nosotros. Nos contaron sobre su confección y se las entregaron con una exquisita ensalada de frutas que prepararon en su primer día de clases.

Amasado: preparamos deliciosos panes para regalarle a los niños de 6to en agradecimiento por su gesto. Amasaron y les dieron formas a los panes. Al día siguiente en una bella ceremonia, cada niño de primer año le entregó a sus padrino y madrina un pancito y un lindísimo dibujo.

Entrega de crayolas: Luego de un cuento donde se relata con belleza y magia la procedencia de las hojas y las crayolas, recibieron sus 10 crayolas de colores que deberán cuidar con mucho recelo,
estrenaron sus hermosas cartucheras confeccionadas por sus familias y dibujaron con mucho entusiasmo.

El salón se transformó en un museo de cuados: dibujaron en sus pizarras individuales con tizas y expusieron sus obras. Invitamos a Laura, la secretaria y a Verónica, auxiliar de limpieza, quienes se maravillaron y sorprendieron ante tanta belleza. Ellos… tan orgullosos, quedaron felices por el reconocimiento.

Acuarela: pintar con acuarelas requiere de una preparación previa muy minuciosa y de una actitud serena que permite no solo cuidar el material sino generar un clima de veneración en el cual los niños, en silencio, se compenetran con la cualidad de los colores y se sumergen en ellos para expresarse y crear desde el sentir.

Agradezco profundamente a las familias, por su gesto de confianza, valor y entrega, que nos permitió dar
inicio a tan maravilloso y mágico encuentro.

Mtra. Magdalena Ganchou

Post by Colegio Waldorf

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