Las Artes

Las artes y las actividades prácticas desempeñan un rol esencial en el proceso educativo en todos los grados. No son consideradas como actividades secundarias, sino como elementos fundamentales para el crecimiento y el desarrollo.

Para asegurar que la educación no produzca individuos unilaterales, atrofiados en su salud emocional y su capacidad volitiva, estos aspectos menos concientes de la naturaleza humana deben ser constantemente ejercitados, alimentados y guiados. Es aquí donde las artes y las actividades prácticas hacen su mayor contribución, educando el corazón, las manos y también, de modo muy real, el cerebro.

El arte no está relegado a las materias específicas (dibujo, pintura, música, etc.), sino que forma parte de la enseñanza de todas las materias. El docente debe encarar y transmitir todo lo que enseña de una manera artística e imaginativa.

Todos los niños participan de las actividades sin importar sus aptitudes personales. El objetivo de estudiar las diferentes materias no es convertirse en profesionales de las mismas, sino despertar y educar las capacidades que el ser humano necesita para desarrollarse armónica y plenamente.

Los niños que han trabajado a lo largo de su educación con el color y la forma; con el tono, la música, el movimiento, la actuación dramática, el lenguaje, con la arcilla, la madera, la acuarela, la lana, con la tierra y las plantas, no sólo han trabajado creativamente, activando, clarificando y fortaleciendo sus emociones, sino que han puesto en práctica su pensamiento y su sentimiento en el ejercicio activo de la voluntad.

“Nuestro más elevada meta
ha de ser educar seres humanos libres,
capaces de impartir desde sí mismos,
propósito y dirección a sus vidas”

Rudolf Steiner